DISCURSO
Lic. FREDDY TEODOVICH
VICEPRESIDENTE DEL HONORABLE SENADO NACIONAL
Doctor Luis Ossio Sanjinés, ex - Vicepresidente de la República; señor
Prefecto del Departamento de Santa Cruz; señor Superintendente de
Recursos Jerárquicos del SIREFI; señores Superintendentes; señor Senador Secretario
de la H. Cámara de Senadores Doctor Gonzalo Molina, señor Joan Prats
Catalá, Director del Instituto de Gobernabilidad; señor Antonio Aranibar, ex -
Canciller de la República; distinguidas personalidades presentes:
El Presidente del Honorable Senado Nacional, no obstante su deseo de
estar presente en esta importante reunión, se ha visto impedido de hacerlo
por tener que participar en el Congreso Extraordinario que se está llevando
a cabo. Por esta razón, me ha pedido que lo represente en esta ocasión.
Como se ha señalado, en la parte fundamental de este Seminario se
harán conocer las experiencias sobre algo que es básico, que de alguna manera
ha empezado a tener una importancia primordial en toda sociedad
actualizada, fundamentalmente en todo país moderno, como son sus sistemas de
regulación, dentro de un marco que ha significado, hasta ahora, un esfuerzo continuo
y permanente de todos los Estados, especialmente en el caso particular de
Bolivia, de separar con la mayor nitidez posible, los papeles y los roles de
las funciones públicas, ya sea en lo que significa en el ámbito de la legislación,
como en el de la administración y, obviamente, en el de la regulación.
En ese sentido, hay elementos importantes que voy a destacar de un
documento presentado por la Superintendencia de Recursos Jerárquicos y que
además, señala otros aspectos que seguramente serán analizados en el
presente Seminario.
Me ha llamado la atención, cuando señala la necesidad de que las instancias de legislación, de regulación y de control, así como de administración de justicia, deben constituir un seguro para el sistema financiero y de esta manera mantener la confianza del público depositante y del inversionista. Es un planteamiento que debemos tener en cuenta los legisladores. Se destaca también que, bajo ningún concepto el Estado debe perder la perspectiva del papel que le corresponde en la dirección y orientación del desarrollo socioeconómico, salvando los intereses y el bienestar colectivo.
Cuando vemos el tema de la crisis, que es parte de este Seminario, de
cómo enfrentarla, se está tocando algo fundamental, porque de alguna manera
las crisis se han convertido en una constante y no en una excepción. De
este análisis, de cómo se han manejado las diferentes crisis, pueden surgir
elementos que en el caso particular boliviano sean bastante esclarecedores, dado que
es una figura en la cual, si bien es cierto que las políticas macroeconómicas
funcionan y el conjunto de ajustes estructurales realizados tiene macroindicadores
que demuestran una aparente situación de bonanza, no es menos cierto que
la situación microeconómica es altamente preocupante.
De ahí la importancia que yo considero fundamental, destacar esta iniciativa
de la Superintendencia de Recursos Jerárquicos del SIREFI, para organizar
este evento.
Se ha señalado y es algo que nuevamente me ha llamado la atención,
refiriéndose a las crisis financieras entre el año de 1975 y el año de 1997, que
ocurrieron 158 crisis cambiarias, 54 en el tema bancario y 32 por el tipo de cambio y
que el costo de resolverlas excedió el 10 % del Producto Interno Bruto de
los respectivos países. Suma exagerada para economías como las nuestras
que bajo ningún concepto podemos darnos el lujo de perder semejantes
volúmenes cuando tenemos, como lo señalaba el Superintendente de Recursos
Jerárquicos, Lic. Flavio Machicado, situaciones de dramática pobreza, que comienzan a
buscar soluciones en otros caminos que no son precisamente los sistemas de justicia.
Soluciones a temas tan urgentes no son fáciles de encontrar, porque en
muchos casos no tenemos la actitud ni la aptitud para sentarnos a dialogar, para discutir.
Es importante también destacar otro aspecto: los políticos tenemos la
tendencia a concentrar el poder. Cuando somos gobernantes e incluso cuando
somos legisladores, muchas veces vemos a la sociedad civil separada
absolutamente del papel del administrador público y nos olvidamos que el papel
del administrador público no es otro que el de servidor, tal como se ha
definido muchas veces.
Y en ese plano hay un tema fundamental: es el grado de participación
que deben tener los operadores en la definición de las regulaciones, en la
discusión de las reglamentaciones y en la búsqueda de mecanismos que permitan
ser mucho más efectivos para que los sistemas sean cada vez más sólidos, lo
cual puede permitir a su vez, una estructura general del aparato, en este
caso económico y financiero, que responda a las necesidades de los países.
Es obvio que hay mucho por discutir, mucho por hablar. Yo creo que estos
dos días de Seminario servirán no solamente para discutir estos temas, sino
también para mirar muchos otros. Pero el sólo hecho de poder sentarnos y discutir,
el sólo hecho de comenzar a hablar de estos temas, creo que, ante todo,
muestra el avance fundamental que en el sistema regulatorio de Bolivia ha
logrado establecer una dinámica que va en la dirección adecuada.
Quiero finalizar destacando la presencia de la doctora Olga Blanco, Fiscal
de Distrito de La Paz, y lo destaco por un hecho fundamental, porque existe
la necesidad de un sistema de justicia que garantice, a su vez, que todos
estos procedimientos siempre van a tener para el ciudadano, así sea el que
esté sujeto a la regulación o para el que está administrando los elementos
de regulación, garantías de otro Poder, dentro de lo que significa el equilibrio
de Poderes, que siempre estará abierto para escuchar, para actuar y en
última instancia decidir con equidad.
Obviamente, la base de ello está en tener un sistema
de justicia absolutamente idóneo y, por supuesto, alejado
de todo tipo de presión. Debo reconocer que ese es
un esfuerzo que el Estado boliviano está haciendo y,
en este sentido, creo que todos esos avances de nuevo
vuelven al punto original, para lograr que el ciudadano, al cuál
todos nos debemos sin excepción, reciba el conocimiento,
reciba los avances, reciba las experiencias, pero que
las reciba fundamentalmente para entrar en un
mundo mucho más equitativo donde todos tengan derecho a
la oportunidad.

Lic. FREDDY TEODOVICH
VICEPRESIDENTE DEL HONORABLE SENADO NACIONAL